Este pueblo de Málaga parece sacado de una postal en primavera y ha conquistado a todos
Mijas, el pueblo más florecido de Málaga que deslumbra en primavera con sus calles de ensueño
Mijas en un día: monumentos, lugares y gastronomía que disfrutar

La primavera es la estación en la que la naturaleza despierta, los días se alargan y las calles se llenan de vida. En Málaga, este renacer tiene un escenario privilegiado: Mijas. Este pueblo blanco, encaramado en la sierra y con vistas al Mediterráneo, se convierte en un auténtico espectáculo de color con la llegada de la nueva estación. Sus calles se adornan con macetas floridas que vibran en esta estación y sus plazas se envuelven en aromas frescos, creando una imagen que parece extraída de una postal.
Considerado uno de los pueblos más bonitos de Málaga y reconocido por la revista National Geographic, Mijas se ha consolidado como un destino rural de referencia en la provincia. La prestigiosa publicación Viajar también lo ha destacado como el único pueblo andaluz en un ranking de localidades que mejor reciben la primavera, gracias a la explosión de color que protagonizan sus flores en contraste con las fachadas encaladas. Si bien la primavera es el momento en el que Mijas brilla con más intensidad, su encanto se mantiene intacto durante todo el año. Su arquitectura, su historia y su conexión con la naturaleza hacen de este pueblo un lugar especial, capaz de cautivar a quienes lo visitan.
Un pueblo de postal: colores, macetas y rincones con encanto
La primavera transforma por completo el paisaje urbano de Mijas. Las flores se convierten en protagonistas absolutas, enmarcando calles como el Callejón de los Gitanos o la calle Muros, dos de los rincones más pintorescos del pueblo. Aquí, la combinación del blanco de las casas con el azul de las macetas y el rosa, rojo y violeta de las flores crea un efecto visual único.
Los miradores repartidos por el casco antiguo ofrecen panorámicas inigualables de la Costa del Sol, mientras que la Plaza Virgen de la Peña sigue siendo el epicentro de la vida local. En esta plaza, además de disfrutar de las vistas, se encuentra la emblemática escultura del burro de bronce, un símbolo de la historia del pueblo. Otro punto de interés es la Ermita de la Virgen de la Peña, excavada en la roca hace casi 500 años. Su ubicación en un mirador natural la convierte en un lugar especial, tanto por su significado religioso como por la belleza del entorno.
Mijas y su oferta de naturaleza y actividades al aire libre
Más allá de su estética primaveral, Mijas es un destino que invita a la actividad y el contacto con la naturaleza. La sierra que la rodea es un paraíso para senderistas y ciclistas, con rutas que permiten descubrir su biodiversidad y sus paisajes agrestes.
El clima templado de la primavera también hace de Mijas un lugar ideal para recorrer a pie, explorando sus calles empedradas y rincones con historia. Para quienes buscan experiencias diferentes, la Senda Litoral permite disfrutar de paseos junto al mar, mientras que los amantes del golf encuentran en este municipio algunos de los campos más prestigiosos de la Costa del Sol.
Gastronomía y tradiciones en Mijas
La riqueza gastronómica de Mijas es otro de sus grandes atractivos. Entre sus restaurantes más emblemáticos destaca El Mirlo Blanco, un referente de la cocina tradicional con influencias vascas. Platos como los pimientos rellenos, el txangurro o las almejas a la marinera forman parte de su propuesta culinaria.
Para quienes buscan una experiencia más contemporánea, Tomillo Limón ofrece una carta innovadora con tapas originales como el brioche de ibérico con Pedro Ximénez o los pimientos asados con boniato. A lo largo del pueblo, pequeñas panaderías y obradores permiten degustar dulces típicos, mientras que las tiendas de productos locales ofrecen vinos, aceites y otros manjares de la Axarquía malagueña.
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