Advierten de que hay un aumento de las adicciones a las nuevas tecnologías

Salud

Los perfiles son jóvenes enganchados a los videojuegos o las redes sociales y mayores ludópatas o adictos al sexo compulsivo.

Leonor García Málaga

16 de octubre 2015 - 01:00

"Hace unos años no llegaba nadie por adicciones a las nuevas tecnologías; nadie pedía ayuda por este problema. Ahora cada vez llegan más padres por las consecuencias que esas adicciones tienen en el comportamiento de sus hijos". La alerta la lanzó ayer el psicólogo del Centro Monte Alminara, Antonio Soto, que advirtió que se está produciendo un incremento de este fenómeno social.

Hay dos perfiles claros. Los más jóvenes se enganchan a los videojuegos y las redes sociales. Los que tienen más edad son adictos a los juegos de azar on line y al sexo compulsivo. Pero en un mundo en el que el móvil, internet y el ordenador se usan para estudiar, trabajar y resolver numerosos problemas cotidianos ¿dónde está el límite entre un uso normal y una adicción? Según el psicólogo, la adicción no está marcada por el número de horas que se usan las nuevas tecnologías sino por la dependencia. "Hay adicción cuando hay mono, cuando la persona se siente mal si no las tiene, cuando las nuevas tecnologías se utilizan para escapar", explicó Soto. Los síntomas de alerta suelen ser bajo rendimiento escolar, agresividad, aislamiento y descenso de la capacidad de autocontrol.

"Aunque la persona no ingiera una sustancia, el abuso de estos estímulos afecta al cerebro", asegura el psicólogo del Centro Monte Alminara, una institución privada especializada en el tratamiento de adicciones.

"No hay que demonizar las nuevas tecnologías. Son una herramienta. Un martillo un escultor lo usa para hacer una obra y un psicópata puede emplearlo para matar", aclara Soto. El problema es que hay sobre todo jóvenes que se aíslan y sustituyen las relaciones cara a cara por los contactos a través de las redes sociales.

El psicólogo -que lleva más de dos décadas trabajando en dependencia- asegura que el perfil de los adictos ha cambiado "brutalmente" en ese tiempo. Del yonqui enganchado a la heroína al de una persona normalizada en la que resulta difícil visualizar su adicción. El uso de las nuevas tecnologías llega a ser adictivo cuando, por ejemplo, "necesita el refuerzo de las redes sociales porque de lo contrario se siente mal o cuando busca la evasión" a través de ellas".

Aunque ya llegan cada vez más casos, según Soto aún no hay conciencia en la sociedad del impacto de estas adicciones y no se asocian ciertos comportamientos -como agresividad o aislamiento- con las consecuencias de su dependencia.

Una iniciativa para la detección precoz

El Centro Monte Alminara ha abierto un departamento para la prevención y detección precoz de las adicciones a las nuevas tecnologías . Tratará la dependencia de internet, Whatsapp, redes sociales y videojuegos. El psicólogo responsable del departamento, Antonio Soto, indica que la prevención debe afrontarse a edades tempranas mediante escuela de padres. Es importante que las familias establezcan pautas y límites en el uso de las nuevas tecnologías y que se promueva la comunicación familiar. El centro, con sede en Málaga, también organiza talleres en institutos para que los adolescentes reflexionen sobre el uso, el abuso y la dependencia de las nuevas tecnologías . Además, ofrece formación para profesores de cara a que los docentes sepan transmitir mensajes enfocados a la prevención. "Es esencial que tanto los adolescentes como sus familias y los educadores tomen conciencia que un uso abusivo de herramientas cotidianas, como los móviles, internet, Whatsapp, redes sociales o videojuegos, pueden derivar en problemas serios para su desarrollo personal", señala la directora, Nuria García.

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