El éxito del empresario argentino Maximiliano Marangós, dueño de siete restaurantes en Málaga

Llegó a Málaga en 2018, abrió una barbería y cuatro años más tarde sus negocios no paran de crecer

El atractivo de Málaga no para: se han implantado 16 empresas internacionales en lo que va de año

Maxi Marangós delante de su primer restaurante 'Los Marangos'
Maxi Marangós delante de su primer restaurante 'Los Marangos' / Javier Albiñana
Valeria Veiga

01 de agosto 2022 - 06:20

Málaga/Emprender en Málaga. Todo comenzó con un mensaje que decía Málaga, una de las 10 mejores ciudades del mundo para vivir. Un clickbait en una publicación de Facebook. Maximiliano Marangós recibió aquella noticia que le enviaba su mujer, Carolina, y no tuvo que consultarlo demasiado. "Nos vamos”, esa fue la respuesta del empresario argentino que dejaba sus siete restaurantes para venirse a España en 2018.

Con ganas de un nuevo desafío, empezar de cero y de "olvidar el mundo de la hostelería", abrió una barbería. Pero nada pasó tal y como lo tenía planeado. Ahora es dueño de siete restaurantes en el centro de Málaga, directivo del Grupo Marangós Inversiones SL que construyó 17 locales gastronómicos, 2 barberías y un local Take Away y actualmente administran un total de 14 locales. En 2023 formarán 12 más y en el año 2024, ocho más.

Maxi Marangós en uno de sus restaurantes, Los Balcones de Málaga
Maxi Marangós en uno de sus restaurantes, Los Balcones de Málaga

Asegura que el grupo empresarial pretende en 2023 abrir 12 establecimientos más mientras proyecta la expansión europea al Reino Unido, Dinamarca e Italia. De momento, el empresario no tiene pensado volver a Argentina ni emprender allí, aunque asegura que "es difícil la vida del inmigrante, pero la anestesia a todo eso es el éxito de Marangós, eso hace que uno pueda vivir de la manera que uno quiere". Sostiene que "lo más duro es cuando dejas tu tierra yéndote muy bien en tu tierra".

La pandemia para Marangós

Primero fue la barbería con seis empleados y al unísono su primer restaurante, Los Marangós, en una esquina de la calle Beatas número 23. "Yo estaba cansado, no me paraba de rondar por la cabeza la idea del restaurante", comenta entre risas. "Mi mujer, de nuevo, me impulsó a abrirlo", confiesa.

Llegó la pandemia cuando estaba a punto de abrir el segundo bar: Los Balcones de Málaga. De repente llegó la pandemia, todo paró pero no su ambición. "Le pregunté a mi mujer si para ella esto iba a pasar o era el fin del mundo. Me contestó, esto va a pasar aunque no sé cuándo. Entonces éste es el momento de salir a buscar locales", le dije". Durante el confinamiento también abrió una cuenta en Instagram @emprenderenlacostadelsol para informar y asesorar a argentinos que no puedan venir a España. Hoy ya cuenta con más de 112.000 seguidores.

Maxi Marangós en su restaurante Helena
Maxi Marangós en su restaurante Helena / JAVIER ALBIÑANA

Empezó a buscar para abrir restaurantes vacíos y sin traspaso. Hizo un paralelismo con el corralito de Argentina del 2001 y no pudo "quedarse parado". "Si la vacuna salía, yo iba seguir abriendo y buscando", asegura. Además, relata que España es un país que le ha ayudado con creces: "No hablo de gobiernos, me encontré en Málaga con un alcalde caminando por la calle que vino a verme a la calle Beatas 23, en el restaurante, para decirme, '¿en que te puedo ayudar?', añade.

Proyectos de futuro y emprendimiento joven

Además de todos los proyectos en los que Marangós ha emprendido, también quiere continuar en otros ámbitos para seguir creciendo. Tratando de traer inversores de Argentina para emprender en el sector inmobiliario, sin necesidad de vivir en España. Lo que se denomina como un pool de inversiones, una alternativa para multiplicar el capital y participar en grandes negocios.

Un proyecto más. 'Grupo Marangós Universidad'. Explica que para él este proyecto sería un sueño hecho realidad. No sería una escuela de cocina, pero sí habría materias que tuviesen relación con la hostelería y la gastronomía. "Me encantaría volcar toda mi experiencia", comenta. Relata que le gustaría que los jóvenes pudieran presenciar una negociación con los proveedores o presenciar una conversación real con los economistas, "cómo se puede llevar adelante una administración del restaurante o el manejo de una sala de hostelería", explica. "Yo quiero ser un lazarillo para los jóvenes y tratar de ayudar siempre".

A los jóvenes les ofrece un consejo: "Tener un objetivo claro y saber qué se quiere". Subraya que hay que saber y aprender a liderar. "Yo no soy un jefe, no me siento como tal, yo soy uno más en esta empresa", añade. Liderar es muy diferente para él: "No tienes que estar por encima de tus empleados". Relata que el éxito para él es focalizar un sueño y tener un objetivo claro, además de "constancia", "perseverancia" y, sobre todo, "confiar en uno mismo".

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