Una instrucción permite al gerente de Urbanismo señalar los proyectos con prioridad en Málaga
La concejala de Urbanismo prometió que para entrar en la Unidad Aceleradora las propuestas deberían cumplir “criterios objetivos”, pero la instrucción contempla que el responsable dé luz verde
Málaga crea una unidad aceleradora de proyectos en Urbanismo sin aclarar qué tiempos deberá cumplir

“Que, motivadamente, el superior jerárquico, considere el proyecto relevante para el municipio”. Este es uno de los criterios por los que se puede decidir que un proyecto entre en la Unidad Aceleradora de Proyectos que presentó el Ayuntamiento de Málaga. Es decir, que en caso de no cumplir con alguno de los otros cinco criterios, será el gerente, José María Morente, o la jefa del ente, Elena Rubio, los que decidan qué proyectos saltarán la montaña de expedientes de Urbanismo para ir por la autopista.
Cuando se presentó la Aceleradora, el pasado mes de octubre, la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga, Carmen Casero, prometió que la instrucción por la que se regiría estaría publicada “ese mismo día”, y que en la publicación se incluirían “los criterios objetivos” para determinar cuáles eran los proyectos que podrían formar parte de este impulso y cuáles no. Lo cierto es que la instrucción no está publicada y lo único que hay en la web de Urbanismo explica cómo registrar la petición de acceso. Sin que precisen cuáles son los “criterios objetivos” que determinen si se abre la puerta de paso a esta aceleradora o no.
En la instrucción, a la que ha tenido acceso Málaga Hoy, Urbanismo exige que se cumpla alguna entre seis condiciones. Las dos primeras tienen que ver, como se anunció, con tener relación con la creación de vivienda social o protegida y de que el porcentaje de VPO sea mayor al exigido por normativa (que es un 30%). Es decir, si una promoción de 100 viviendas contempla 31 de VPO en vez de 30, entraría. También los proyectos promovidos por el Ayuntamiento, como se explicó, o por cualquier otra entidad pública. Estos serían cuatro criterios.
El quinto está destinado a aquellas actuaciones “de utilidad pública o interés social”. Entre ellas, actuaciones extraordinarias en suelo público que prevean crear equipamientos, o usos industriales, logísticos, terciarios o turísticos superiores a los 50.000 metros cuadrados. Casero prometió que no entrarían en este ámbito la promoción de hoteles, aunque en el documento se incluye el uso turístico. Por debajo de los 50.000 metros cuadrados, señala a cumplir con el último criterio. Es decir, que el superior jerárquico estime que debe agilizarse su proceso.
La Aceleradora de Proyectos era una de las grandes promesas dentro del paquete de la reestructuración que vendría a aligerar los sobrepasados tiempos de tramitación que se dan en el ente malagueño, que en los últimos meses ha completado la renovación de casi toda su cúpula, cambio de gerente incluido. La instrucción la firman la propia Casero y el anterior gerente, José Cardador.
En este sentido, lo único que se explica en la web municipal es que esta unidad “proporciona asistencia y asesoramiento a promotores de proyectos estratégicos, elaborando una hoja de ruta y cronograma previo. Supervisa la tramitación de estos proyectos, coordinando con las unidades administrativas del Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Administración General del Estado para velar por el cumplimiento de plazos”.
Casero aseguró durante la presentación que la herramienta serviría para “dar certidumbre de que se cumplen los plazos”, sin explicar cuáles serían estos intervalos a cumplir ni en cuánto mejoran a los que ya deberían satisfacer. La instrucción por la que se rige tampoco recoge cuáles son los tiempos exigibles.
La unidad aceleradora de proyectos será “un impulsor, no un tramitador” de expedientes, es decir, seleccionará aquellos trámites que deben tener prioridad para Urbanismo, según declaró Casero. La unidad está adscrita, directamente, al gerente en el organigrama. Al frente de la misma estará Elena Rubio, que fue destituida como jefa de Planeamiento, “está capacitada de sobra”, dijo entonces.
Sobre si tendrá más personal, el Ayuntamiento informó en una nota que “estará formada por un equipo multidisciplinar de empleados públicos”, pero la concejala del ramo afirmó durante su presentación que “todos los departamentos son conscientes de que esos proyectos que están en la aceleradora estarán sometidos a unos plazos distintos y a unas cuestiones diferentes que se irán marcando desde esa unidad inicial”, descartando crear una plantilla ad hoc. Pese a ello, el documento avisa de que la Unidad Aceleradora estará compuesta por “un equipo multidisciplinar de empleados públicos”. A día de hoy, este equipo no existe.
Los promotores piden que se hagan públicos los requisitos
Tampoco saben los promotores, en tanto que no es público el documento, las condiciones para entrar. Violeta Aragón, secretaria general de la Asociación de Constructores y Promotores de Málaga (ACP), afirma que no han visto la instrucción, pero que "deben haber criterios que limiten los proyectos que entren", a riesgo de que deje de funcionar como una aceleradora si hay muchos dosieres que acaban formando parte de la misma.
A eso añade que se tendrán "que definir criterios claros para saber si podemos entrar o no en la Aceleradora", pero que en último término, entre todos los que se presenten será la ciudad la que tenga que decidir cuáles son los que entran entre los elegidos para ir por esta autopista de tramitación. A esto añaden que pedirán la instrucción para ser conscientes de qué criterios cumplir.
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