Investigan si la muerte de una pareja al caer de un octavo en Málaga fue un suicidio pactado

Una menor que iba al instituto descubrió los cadáveres y alertó desconsolada a un mecánico de la zona

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Actuación en el distrito malagueño de Cruz de Humilladero tras la muerte de un hombre y una mujer
Actuación en el distrito malagueño de Cruz de Humilladero tras la muerte de un hombre y una mujer / Javier Albiñana

Málaga/Una pareja ucraniana, de 60 y 64 años murieron este martes por la mañana tras precipitarse desde una octava planta en el distrito Cruz de Humilladero, en Málaga capital. La hipótesis que cobra más fuerza es que se trata de un suicidio pactado entre el hombre y la mujer, según apuntaron desde la Policía Nacional. Los investigadores no han observado signos de violencia, por lo que descartan un caso de violencia de género.

Vecinos, que confundieron el golpe con una explosión, afirman que ella se precipitó primero y, su compañero sentimental, después, extremo que todavía no ha sido confirmado.

Los investigadores recibían un aviso a las 7:50 de esta mañana. Una menor de unos 14 años que iba hacia el instituto fue una de las primeras personas que descubrió los cadáveres sobre la acera. Desconsolada, entre sollozos, acudió a un taller de coches de la zona. Allí contó a Francisco, uno de los trabajadores que había encontrado el cuerpo sin vida de dos personas sobre el suelo. La pareja había caído a unos 3 o 4 metros de la zona por la que ella caminaba.

También este trabajador había oído un estruendo, similar, decía, al de la explosión de una bombona de butano. Otros especulaban con un neumático reventado. Pero la Policía, tras las primeras pesquisas, afirma que en la vivienda no se registró ningún incidente de este tipo.

Mientras el mecánico del taller llamaba a la Sala del 091 para avisar de la tragedia, trataba, a la vez, de calmar a la menor. “Casi no podía hablar de la impresión. En 5 minutos llegó toda la caballería”, explicaba.

Los investigadores acticaron el protocolo judicial. Los fallecidos se habían precipitado desde la ventana de un octavo piso. Ambos, según el testimonio de los vecinos más cercanos, llevaban residiendo poco tiempo en el número 6 de calle María Teresa de Calcuta, en el edificio Alondra. Vivían en una habitación alquilada.

Desde que se conocieran los hechos ayer era continuo el trasiego de policías para recabar información. Hasta la zona acudieron, además de efectivos del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga, que movilizaron tres camiones, la Policía Científica, que estuvo tomando muestras para buscar posibles huellas. También se desplazaron varios técnicos de la empresa que gestiona el gas del edificio para revisar las instalaciones.

Poco después, fue activada la comitiva judicial para proceder al levantamiento de los cadáveres, que fueron trasladados hasta el Instituto de Medicina Legal, donde está previsto que este miércoles se les practique la autopsia.

Los vecinos consultados en la zona mostraban su estupor por lo sucedido. No habían oído gritos ni altercados previo al desenlace de la pareja.

Un matrimonio que pasaba desapercibido

La pareja apenas tenía relación con sus vecinos, según ellos mismos sostenían tras conocer lo sucedido. Una de las residentes recordaba impresionada que supo la noticia cuando fui a visitar a su madre. “Tenían realquilada una habitación desde hacía poco. Estamos impactados; esta es una zona tranquila y no suele ocurrir nada fuera de lo común”, afirmaba. Otra residente añadía que varias veces se había cruzado con la mujer, a la que solía ver “cabizbaja”.

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