La Academia de San Telmo pide un nuevo concurso ante el cambio de proyecto para la torre del puerto de Málaga

Ya cuenta con dos acciones, una judicial contra el planeamiento y un segundo recurso por el concurso

Los árboles de Chipperfield junto a la torre del puerto de Málaga tardarían 60 años en llegar a esa altura

Vista alejada de la torre del puerto de Chipperfield.
Vista alejada de la torre del puerto de Chipperfield. / M. H.

La Academia de Bellas Artes de San Telmo lo entiende claro. Un nuevo proyecto para la torre del puerto implica, necesariamente, un nuevo concurso. Hasta ahora el proyecto para construir un hotel rascacielos en el Dique de Levante del puerto de Málaga ha tenido hasta tres proyectos distintos (dos de su primer arquitecto, José Seguí, que se hizo con el trámite en su día) y uno, que se debe presentar en marzo en su plenitud, del arquitecto británico David Chipperfield, premio Pritzker –una suerte de Nobel– de arquitectura.

Ángel Asenjo, vicepresidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, entiende se debe repetir el proceso. "Se presentaron dos ponentes y eligieron un proyecto. ¿Hay un nuevo proyecto? Pues un nuevo concurso", asegura a este periódico. A la vez que afirma que están estudiando la forma de exigirlo por la vía legal.

No es este el único proceso que tienen abierto contra la torre del puerto. El primero de ellos, y más sonado, es la acción legal contra la modificación del Plan Especial de Puerto que aprobó el Ayuntamiento en noviembre de 2023 y que sigue su curso –en paralelo, por otro lado, a un proceso similar que inició la plataforma ciudadana Defendamos Nuestro Horizonte–. El segundo tiene que ver con el propio concurso, "creemos que fue irregular", explica Asenjo.

La Academia pidió el pasado mes de marzo a la Autoridad Portuaria que inicie el procedimiento de revisión de oficio de actos nulos, al entender que existe fraude de ley en el proceso para otorgar la concesión administrativa. Se basan en que el Puerto usó la vía del trámite de competencia de proyectos, que implica una exposición pública de treinta días. Entienden que un proyecto de 106 millones de euros –en los que se cifraba en 2016, ahora subirá de los 120 millones de euros– debería haberse optado por una fórmula con unos plazos más extensos.

"Para presentarte necesitabas un plazo adecuado y dieron 30 días del mes de agosto. No hay una libre concurrencia. Hay una tendenciosidad en la concurrencia y la adjudicación. Debían haber dado cuatro meses por lo menos", defiende Asenjo.

Sobre el nuevo proyecto de Chipperfield, el reputado arquitecto y urbanista mantiene su opinión: "No es el sitio adecuado, puede hacerse en otro sitio y eso es lo que defiende la Academia". Opina que "está muy bien que Chipperfield venga a Málaga, pero que venga a otro sitio", a la vez que reconoce que el británico "es un gran arquitecto, es buenísimo, pero el sitio no es el adecuado y no le deben utilizar para poner en carga un sitio que no es el adecuado".

Preguntado por lo poco presentado del proyecto y la urbanización del tramo hasta la Farola asegura que este sitio es ventoso y "ahí no crece nada". Ve con buenos ojos mejorar el entorno y hacerlo más urbano, pero cuestiona que sea utilizado como "un caramelo" para terminar haciendo el hotel.

Pese a los tres proyectos presentados hasta ahora, sólo hubo un trámite para elegirlos, el que ganó Andalusian Hospitality II, participada por la hotelera española Hesperia y el fondo relacionado con la familia real catarí Al Alfia con el primero de los proyectos del arquitecto afincado en Málaga. Y por el que se hizo con el trámite de competencia en 2016. En la documentación aprobada entonces, se hacía referencia explícita a un edificio de cerca de 44.000 metros cuadrados construidos con 280 habitaciones estándar, 20 superior, 24 suites estándar, 16 superiores y 12 categoría royal. En la misma se explicaba también que Andalusian Hospitality actuaría como "arrendador de negocios (hotelero, retail, casino, etc)".

Cabe recordar que San Telmo ya propuso distintos emplazamientos, bien la marina de San Andrés, divido en dos torres –extremo que fue descartado por el Puerto– bien el futuro muelle 4, que se situará donde ahora mismo está la estación de autobuses del muelle Heredia y que rediseñó el propio Asenjo. "Ahí caben todos los usos", afirma.

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