Telefónica Tech, innovación desde Málaga para el mundo

El área de Innovación y Laboratorio de la empresa lidera, desde la Costa del Sol, soluciones punteras de IA, Big Data, nube, internet de las cosas y ciberseguridad

Andalucía, pionera en la integración de la inteligencia artificial para agilizar la gestión

Sergio de los Santos, director de Innovación y Laboratorio de Telefónica Tech.
Sergio de los Santos, director de Innovación y Laboratorio de Telefónica Tech. / Javier Albiñana

“En el contexto de la ciberseguridad en Málaga, a finales de los 90 hubo una generación de estudiantes de informática a los que nos ha ido bien: una generación de oro”, explica Sergio de los Santos, director de Innovación y Laboratorio de la empresa Telefónica Tech, que cuenta con más de 60 trabajadores en Málaga, ciudad desde la que innova tecnológicamente y desarrolla soluciones punteras a nivel internacional en los campos de Inteligencia Artificial (IA), IoT (Internet de las Cosas), Cloud (nube) y Big Data, con la ciberseguridad como elemento transversal en todos sus productos y servicios.

De los Santos pertenece a esa generación de oro que vio nacer a Hispasec, creada por Bernardo Quintero y Antonio Román; G2 Security, de Ismael Valenzuela, que contrató al ahora director de Innovación y Laboratorio de Telefónica Tech. “Vimos que era un tema emergente la seguridad informática. En España había tres o cuatro empresas y dos estaban en Málaga”, dice.

En 2013, Telefónica compró una empresa de ciberseguridad y Chema Alonso, dueño de la firma, contrató a De lo Santos. Así, se abrió la primera oficina para la firma en la ciudad y, en 2016, se unió a Telefónica Digital, que era una unidad de negocio dentro de la compañía. En 2020, nace Telefónica Tech, que cuenta hoy con 7.000 trabajadores en todo el mundo, más de sesenta de ellos en Málaga, una plantilla que en 2013 sólo contaba con 40 trabajadores. “Ya no sólo hacemos ciberseguridad”.

La empresa se nutre del talento que pasa por 42, el espacio de la Fundación Telefónica en Tabacalera que ayuda a los estudiantes a recorrer un currículo de programación a partir de un sistema en espiral de retos que son corregidos por los compañeros. “De allí sales con trabajo”, dice. Ahí, el equipo de De los Santos añadió ciberseguridad y muchos de los que pasan esa prueba acaban en su firma, aunque también contratan estudiantes procedentes de la UMA y de los grados de FP. “Crecemos rápido y necesitamos talento”, explica.

Manuel Enciso, director de la Escuela Técnica de Ingeniería Informática de la Universidad de Málaga (UMA), fue su profesor a finales de los noventa y ahora, junto a otros docentes, ha montado el grado en Ciberseguridad, un campo en el que la UMA ha sido pionera. “Los profes que nos dieron clase han montado la carrera y nos han pedido opinión”, recalca.

Empleados de Telefónica Tech.
Empleados de Telefónica Tech. / Javier Albiñana

Hispasec sigue funcionando, VirusTotal, de Bernardo Quintero, un proyecto interno de Hispasec, fue comprado por Google, Ismael Valenzuela vive en Nueva York después de una carrera fulgurante en compañías punteras y han llegado más empresas como Sofistic. “No nos va mal, Málaga es centro de la ciberseguridad, hemos roto la dinámica de tener que trabajar en Madrid o Barcelona y con la UMA, el AVE, el aeropuerto, pues se puede decir que tenemos un ecosistema y vivimos un momento brillante en el área de la ciberseguridad”.

“La ciberseguridad no es algo a lo que puedas renunciar, está en todos los servicios”, declara. Los productos de la compañía, muchos liderados desde Málaga pero con la participación de otras oficinas del mundo, son soluciones punteras:por ejemplo, explica Sergio de los Santos, “Movistar cuenta con un servicio llamado Conexión Segura, que protege del Phishing (engaño a clientes por parte de delincuentes que se hacen pasar por bancos u organismos oficiales) o el malware (código maligno). Esa inteligencia se ha hecho aquí, la que hay detrás del filtro que decide qué pasa y que no”. O el sistema de identidad IoT que permite el control del consumo de agua y electricidad en los amarres de un puerto deportivo, con la digitalización e las válvulas, logrando un ahorro considerable, que funciona con un sistema de autenticación a través del móvil con el poste del atraque. “Antes, con boli o lápiz se apuntaba el consumo de luz y no había una solución sencilla y asequible en ciberseguridad”, relata. Cualquiera podía alterar el consumo. Marinas de todo el país se han interesado ya.

Uno de los desarrollos más destacados ha sido la puesta en marcha de un señuelo o honeypot para la tecnología operacional. “Es la que se hace para las fábricas y las cadenas de montaje, con los brazos de robot. La ciberseguridad es muy difícil de llevar allí, los aparatos tienen 20 o 30 años, los softwares son muy limitados y la regla básica es que funcione. Si se detiene una hora la cadena de montaje, se pierden millones de euros. Hay que reconciliar el mundo de la tecnología operacional con la ciberseguridad. Una de las amenazas de la que se habla mucho es la siguiente:¿y si el ransomware detiene una fábrica de luz o de gestión de agua, una infraestructura crítica?”. Si ello ocurre, cualquier hacker podría pedirle un rescate a un gobierno. Hay piratas informáticos rastreando la red para ver qué infraestructura atacar. “Hemos desarrollado un sistema de tecnología operacional para enriquecer el conocimiento de ciberseguridad de los ataques y prevenirlos más eficazmente”, reseña.

Un señuelo mimetiza el comportamiento de una cadena de montaje. Se reproduce físicamente parte de esa cadena, con hardware y una capa “lógica” de software, en una sede de la empresa en León. “El atacante cree que es la empresa que quería atacar, despliega sus mejores armas, pero nosotros lo estamos monitorizando y esa información es oro, conocemos su técnica, su táctica y sus procedimientos. Si sabes eso de tu atacante, tienes buena parte de la guerra ganada”, dice.

También llevan un tiempo trabajando en una IA que sea soberana, dado que siempre hay recelo sobre dónde se almacenan los datos. “En Telefónica tenemos una cloud (nube) propia, con los sistemas de España y registros propios. Basada en open source (código abierto), tenemos todo el control sobre ella. Telefónica tiene la posibilidad de ofrecer IA soberana. Hay empresas a las que les interesa que su información sea superclasificada y poseer un control absoluto. Eso lo desarrollamos ahora, la interacción con la IA y los datos están bajo tu control”. Málaga impulsa este producto. Y otros tantos, que luego acaban propulsando los ecosistemas local y mundial.

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