La simbólica foto de la celebración
Los menos habituales mostraron su compromiso con el bien del colectivo
"Para mí, no es pitable la última acción"

El Málaga CF logró vencer en Cartagonova, pero no solo se trajo consigo los tres puntos, sino que volvió a la senda de la victoria tras estar cerca de dos meses sin conocerla y haciendo gala de que el vestuario se encuentra cada vez más unido y buena prueba de ello fue el tanto decisivo de Roko Baturina.
El gol del delantero croata le daba al cuadro blanquiazul una agónica victoria en el último suspiro y eso hizo que la euforia se apoderase de los integrantes del plantel entrenado por Sergio Pellicer y que se notase el sentir colectivo por encima del individual.
Buena muestra de ello es la simbólica imagen de la celebración del tanto ya mencionado, porque algunos de los habituales suplentes fueron incluso los primeros en llegar al córner para poder celebrar junto al punto su segundo gol desde su llegada a la Costa del Sol y la primera victoria del año. Luca Sangalli fue de los más rápidos y eso que es uno de los centrocampistas con los que menos cuenta Sergio Pellicer. Tan poco que solo ha participado en un total de siete partidos oficiales esta temporada y solo ha estado alineado en un once inical en tres ocasiones, teniendo en cuenta tanto los duelos de LaLiga Hypermotion y de la efímera participación de los malagueños en la Copa del Rey.
Otro que tampoco dudó en emplearse a fondo en dicha carrera fue Víctor García, que se ha visto paulatinamente relegado a la suplencia por el buen rendimiento de Dani Sánchez como lateral izquierdo en la presente campaña. A pesar de esto, goza con minutos con cierta asiduidad, porque el entrenador natural de Nules siempre intenta rotar en los laterales y también ha sido un efectivo de castante confianza para el técnico tanto en Primera Federación como en Segunda División.
Además de estos dos, destacó un tercero en cuestión y se trata de Izan Merino, que es uno de los tres juveniles ya instalados en el primer equipo, aunque su ficha diga lo contrario por su edad, pero el que menos oportunidades ha tenido este curso de los tres, ya que solo ha participado en 14 compromisos oficiales y salido de inicio en cuatro, mientras que Aaron Ochoa ha jugado en 20 partidos y Antoñito Cordero en 25 ocasiones.
Una muestra más de que este Málaga CF ha conseguido tener una plantilla que está muy unida y que hasta los que menos juegan se alegran y reman en el mismo sentido que los que sí en pro de que todos los obetivos colectivos se vayan cumpliendo. Algo muy importante para que todo salga bien deportivamente.
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