La diseñadora Yaiza Pinillos exhibe una muestra de vestidos del Ballet Nacional de tela del siglo XIX en La Térmica

La muestra reúne algunas de las prendas realizadas para la obra 'Zaguán' junto a una serie de fotografías y diseños del mismo

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La diseñadora Yaiza Pinillos en compañía de algunos colaboradores de ST Fashion 2022.
La diseñadora Yaiza Pinillos junto a colaboradores de la ST Fashion 2022. / Javier Albiñana
Luis Vertedor

30 de septiembre 2022 - 07:05

Málaga/Acudir a una representación del Ballet Nacional constituye un viaje a los confines del disfrute. Pero también otro -a todas luces no menos privilegiado- con destino a las creaciones de Yaiza Pinillos. La encargada de confeccionar muchas de esas prendas y, cada vez más, una referencia en lo que a vestir intérpretes y bailarines se refiere.

Y es que Pinillos atesora en su haber un extenso bagaje consagrado a través de multitud de piezas visibles en obras de teatro como La Bella Otero o representaciones de danza como Complot.

Con su estilema por bandera, la diseñadora reconoce que gusta de seguir las pautas que le vienen marcadas: "Prefiero que me dirijan a enfrentarme al lienzo en blanco". Lo que de ningún modo anula que sus trabajos posean una impronta única. Más bien al contrario, puesto que, según explica, así consigue "adaptar mejor" sus piezas a los cuerpos del elenco. "Siempre hay que anteponer la comodidad"

Una chica junto a una serie de fotografías de la obra teatral 'Zaguán'.
Una chica junto a una serie de fotografías de la obra teatral 'Zaguán'. / Javier Albiñana

No obstante, una de las tareas más complejas que Pinillos jamás se haya echado a la aguja quizá resultase la confección de los más de 120 trajes que fueron necesarios para Zaguán.

Varios de ellos, junto a una serie de instantáneas y diseños, podrán visitarse en las instalaciones de La Térmica hasta el próximo 19 de octubre a propósito del ST Fashion Show 2022. Evento en que se organizará una pasarela a cargo de los alumnos de Estudios Superiores de Diseño de Moda de la Escuela de Arte San Telmo.

Por su parte, la muestra de Pinillos está elaborada con una serie de tejidos originales del siglo XIX como sábanas, mantelerías o doseles que la propia diseñadora recolectó "por todos los anticuarios de Madrid". A ellos se unen, naturalmente, el uso de otros tejidos contemporáneos.

"No vamos a conseguir esos acabados nunca más, tampoco los colores, eso es lo realmente especial", relata. Puesto que, además de que cada una es diferente, ni siquiera someterlas al mismo procedimiento pudo -tampoco era la intención- hacerlas más similares entre sí.

Un aspecto que asimismo se refleja, entre otros muchos ejemplos, en el proceso de tintado de las piezas: "Es la ciencia más inexacta del mundo: cualquier componente distinto hace que el resultado cambie por completo".

Una mujer observa varios diseños de vestidos.
Una mujer observa varios diseños de vestidos. / Javier Albiñana

O también en la dificultad del patronaje, es decir, en la creación de las plantillas que darán forma a la prenda, ya que los cortes "no se correspondían con los parámetros habituales: había que ir salvando formas, recortando...". Y todo, para más inri, tuvo que estar terminado en apenas un año. "Recibí la llamada en junio de 2014 y en junio del año siguiente Zaguán ya se había estrenado".

Aunque a los plazos, según explica la diseñadora, se unieron otras obstáculos propios de la dramaturgia. "En el teatro hay que tener en cuenta el argumento, los papeles, el vestuario debe ser acorde... Hay menos margen para crear". Una limitación que, de forma general, no se aprecia tanto en la danza, donde entran en juego otros factores: "Ahí, bajo mi punto de vista, se puede sacar más potencial".

En cualquier caso, y ya sea para vestir a intérpretes o a bailarines, a Pinillos siempre le acompaña la esencia del maestro textil William Morris, uno de sus principales referentes. "Él quería elevar las manufacturas al nivel del arte. Tenía un interés por que lo cotidiano fuese bello".

Y con eso se queda ella. Porque no todos los días se convierten retales decimonónicos en algo que pueda apreciar el gran público.

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