Jubrique rememora su pasado como productor de aguardiente

Gastronomía

El tradicional concurso de aguardiente devolvió por unas horas el esplendor del pasado vinculado a la producción de este licor

Participantes en el concurso de aguardiente de Jubrique
Participantes en el concurso de aguardiente de Jubrique / M.H.

Jubrique/El municipio de Jubrique celebró el pasado domingo la VII edición de su Concurso de Aguardiente, evento declarado Fiesta de Singularidad Turística Provincial, que contó con gran afluencia de vecinos y visitantes que no quisieron perderse el tradicional proceso de elaboración de este licor típico del pueblo. En esta ocasión en el concurso participaron una decena de destiladores, personas que en los últimos años, y en gran medida gracias a la puesta en marcha del concurso de aguardiente, se han animado a comenzar a destilar lo que, sin duda, contribuirá a perpetuar en el tiempo la elaboración de esta bebida alcohólica.

Los aspirantes, acompañados de sus alambiques, iniciaron las destilaciones pasado el mediodía en la Plaza de Andalucía. Fina Márquez, participante del concurso, indicó que el aguardiente se consigue mediante la realización de un proceso químico básico en el que se calienta mosto para evaporar su alcohol, que después se enfría para adoptar un estado líquido. Resumiendo el proceso, es necesario comenzar introduciendo en el alambique mosto para su primera destilación, consiguiendo así alcohol de alta graduación. A continuación se pone la matalahúva en el interior del alambique y se le añade el alcohol resultante para realizar una segunda destilación. En este punto es necesario desechar el primer licor y el último para aprovechar el que sale en mitad del proceso. Por último, sólo falta añadir agua para rebajar la graduación alcohólica y situarla en unos 40 grados. Para obtener un litro de aguardiente son necesarios alrededor de siete litros de mosto.

Por otro lado, Alberto Benítez, alcalde de Jubrique, resaltó el excelente ambiente que se vivió en el municipio. Además, el regidor subrayó que la organización del concurso de aguardiente mejora año tras año y, en esta ocasión, se llevaron a cabo una serie de actividades paralelas que contribuyeron a que los asistentes disfrutaran de una magnífica jornada. En este sentido, en la plaza se instalaron casi una veintena de stands que ofrecieron todo tipo de productos artesanales y gastronómicos, una charanga animó el ambiente y un grupo musical tocó en directo durante buena parte de la tarde. También ‘Anís el Tajo’ ofreció a los asistentes una degustación gratuita de sus productos y un grupo de vecinas de Jubrique fueron las encargadas de realizar la tradicional “buñuelada”, en la que todos los presentes tuvieron la oportunidad de probar los exquisitos buñuelos típicos de Jubrique acompañados de chocolate

Volviendo al concurso, un jurado experto se encargó de valorar los aguardientes presentados, una tarea muy complicada debido al alto nivel demostrado por los participantes. A la hora de calificar los aguardientes, el jurado tuvo en cuenta una serie de parámetros como son: graduación alcohólica, que debía situarse en 40º con un pequeño margen de error, el color, el olor y el sabor. Tras las oportunas catas y deliberaciones, al final se desveló el resultado del concurso: el ganador de esta edición fue José María Sierra, en segunda posición terminó Fina Márquez y Juan Holgado fue tercero.

Jubrique tiene una larga tradición en la elaboración de aguardiente. Sus inicios se remontan al siglo XVIII, cuando tres cuartas partes de los campos de la localidad eran viñedos. Se conoce que durante aquella época llegó a haber alrededor de 70 alambiques en el término municipal y el licor era reconocido por su calidad en todos los pueblos del entorno, hasta el punto de que desde entonces se conoce a la localidad como “Jubrique el del aguardiente”. Con el paso de las décadas, la llegada de la filoxera y con el trabajo de elaboración y comercialización de este licor en manos de destilerías profesionales, la actividad se vio gravemente mermada. Ahora, con el Concurso de Aguardiente, se está comenzando a recuperar con éxito esta tradición a la vez que se está poniendo en valor y dando a conocer más si cabe uno de los licores más reconocidos de la zona e icono de la rica gastronomía de la localidad.

Por último, tanto Nila Ramírez, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Jubrique como el propio regidor, agradecieron la participación de los vecinos que se animaron a destilar, la implicación de las mujeres que hicieron la “buñuelada”, la colaboración de Diego Ruiz y de la Diputación Provincial de Málaga, mostraron su gratitud a todas las personas que, de una u otra forma, han aportado su grano de arena desde meses atrás para conseguir que el VII Concurso de Aguardiente de Jubrique haya resultado un "rotundo éxito"

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