El sospechoso de matar a su ex mujer hizo de rey Baltasar en un colegio y de paje en una cabalgata de Benalmádena

El presunto homicida de Lina, la mujer que murió por estrangulamiento en presencia de sus hijos en Benalmádena, encarnó al rey Baltasar en un centro educativo. Hizo, además, de paje en una cabalgata, según confirmaron fuentes municipales a este periódico. Fue hace unos años.
El sospechoso de asesinar a su ex pareja, que tiene 42 años y es de origen nigeriano, según el perfil dibujado ayer por compañeros del hotel en el que trabaja, es, en realidad, un lobo con piel de cordero. "Nos hemos quedado impactados". Ésta fue la reacción que tuvieron. Aseguraban, poco después del crimen, que no daban crédito de lo sucedido, y que nunca le habrían vinculado con un episodio violento.
Trabajaba en el turno de noche ocupándose de tareas de limpieza en los exteriores de un hotel, y era considerado en su entorno laboral como una persona "muy educada" y responsable con las labores que le encomendaban. Solía hablar "bien" de sus cuatro hijos y mostraba cierta preocupación para llevar dinero a su casa. "Trabajaba mucho por la noche, incluso echaba horas extra", explicaba uno de los empleados, sorprendido por la noticia. "Nos hemos enterado de lo que le ha hecho -presuntamente- a la mujer y nos hemos quedado impactados", expresaba.
Este domingo, acabó arrestado por el asesinato de la mujer con la que había mantenido una relación de 11 años, fruto de la que habían nacido tres hijos, que fueron testigos del crimen. Eran las 4 de la mañana cuando entró en la vivienda de Lina. Entre ambos hubo "una gran discusión" que terminó en tragedia.
Los hijos menores presenciaron la escena. Fue el mayor, de 11 años, quien "valientemente contó lo sucedido a la Policía para desmentir la coartada del padre", que poco antes había contactado con los servicios de emergencia advirtiendo de un incendio en la vivienda. A continuación, el pequeño "cogió las llaves y corrió a ver a su abuela para avisarla también del crimen". "Le dijo que su padre había matado a su madre", aseveró.
Agentes de la Policía Local de Benalmádena fueron los primeros en llegar a la casa y rescataron a los menores. Una vez dentro, intentaron acceder a la habitación en la que se encontraba Lina, al fondo de la vivienda, pero el humo y las llamas se lo impedían. Los efectivos detuvieron al sospechoso el domingo. El arresto se practicó después de que el hombre provocara, presuntamente, un incendio en la vivienda en la que ocurrieron los hechos y él mismo informara a los servicios de emergencia de que había fuego. Durante el operativo, los investigadores encontraron dentro del inmueble el cadáver de Lina.
Según el testimonio del hijo mayor, el padre le había agredido presuntamente, con un puño americano con terminaciones puntiaguas cuando él y sus hermanos intentaron auxiliar a su madre, que estaba siendo golpeada. Después, según las pesquisas, el presunto homicida estranguló a la víctima. Todo apunta a que Lina murió por asfixia mecánica, según se desprende de los primeros resultados de la autopsia que este lunes se le ha practicado al cuerpo en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga, según fuentes próximas al caso.
El cadáver de la mujer estaba carbonizado, lo que dificulta la identificación de algunas de las múltiples lesiones que sufrió, entre otros, en el cuello. Las pesquisas, no obstante, apuntan a que también había sido atacada con el arma. Asimismo, la Policía Nacional, que sigue indagando en el caso, trata de confirmar si el presunto autor hizo uso de algún combustible acelerante de incendios. La hipótesis que se maneja es que el individuo intentó borrar todos los vestigios que pudieran relacionarle con el crimen y, para ello, prendió fuego a la vivienda en la que se encontraba tanto su ex pareja como los tres hijos que tenían en común. Lina podría haber perecido estrangulada poco antes de que el fuego abrasara su cuerpo.
La relación
La fallecida, de 48 años, y el presunto autor del crimen, de 42, mantenían una relación matrimonial desde hacía 11 años. Fruto de la misma habían tenido tres hijos, todos menores de edad. La fallecida tenía un cuarto hijo, mayor de edad, que había tenido en 2006 con una pareja anterior.
La denuncia: amenazas, coacciones y vejaciones
No tenía protección ni tampoco la orden de alejamiento que había solicitado porque no denunció malos tratos físicos. La víctima había presentado una denuncia por amenazas el pasado mes de enero en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 3 de Málaga. Tras ello, se celebró un juicio rápido. El Juzgado denegó la orden de alejamiento en base a la valoración de riesgo recogido en en el fichero Viogen, que consideró que el caso revestía un riesgo medio, según el Tribunal Superior de Justicia (TSJA). "Ella denunció malos tratos y no decretaron medidas cautelares", explica a este periódico Daniel Ríos, primo de la fallecida y portavoz de la familia. Según su testimonio, el presunto autor "alegó ausencia de lugar para poder realojarse". La jueza dictó entonces que él continuara en la vivienda "pese a que ella tenía miedo y quería cambiar la cerradura". "No autorizaron la orden de protección y sucedió lo evitable", añade un familiar, que está actuando como portavoz.
El pasado 21 de enero, Lina decidió presentar por primera vez una denuncia contra su marido. En la misma aseguró haber sufrido amenazas, coacciones y vejaciones leves por parte de su presunto agresor, pero precisó que no había sido maltratada físicamente, sino que "únicamente le levantó la mano sin llegar a golpearla", según el TSJA.
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