Nueva Orleans resiste sin grandes problemas a 'Gustav', que deja un saldo de siete muertos

Las autoridades solicitan a los evacuados que no regresen a la ciudad hasta que se organice la reconstrucción de Nueva Orleans.

Un 'Gustav' debilitado sacude una Nueva Orleans desierta
Un 'Gustav' debilitado sacude una Nueva Orleans desierta
Otr Press

02 de septiembre 2008 - 22:00

El huracán Gustav llegó debilitado a Nueva Orleans, y ya como tormenta tropical no ha creado grandes problemas en la ciudad que hace tres años quedaba devastada por el huracán Katrina. Los daños sufridos en 2005 no se asemejan nada al los registrados en esta ocasión ya que el fenómeno sólo ha costado la vida de siete personas y ha dejado a 1.500.000 personas sin luz a su paso por Luisiana. Ahora, la principal preocupación de las autoridades es que los ciudadanos no regresen antes de tiempo, de manera que han solicitado a los evacuados que no regresen aún a Nueva Orleans para organizar la reconstrucción de la ciudad. Además, todavía hay peligro de lluvias.

Gustav dejó de ser huracán la pasada madrugada con categoría de tormenta avanzó por Nueva Orleans sin complicaciones, pues los diques creados para proteger el canal aguantaron a los fuertes vientos y a las lluvias evitando una posible catástrofe. Los 96 muertos que dejó en el Caribe contrastan con los siete fallecidos en Luisiana, que, según explicaron las autoridades, se trata de cuatro enfermos en estado muy grave que fallecieron al ser evacuados de hospitales en Nueva Orleans, mientras que otras tres personas murieron en dos incidentes separados por la caída de árboles.

También se ha notado su 'debilidad' en los cuantiosos daños que dejó Gustav en su primera etapa. Afortunadamente, en Nueva Orleans apenas se han registrado pérdidas más que la inundación de algunas de sus calles y lo más reseñable es que más de 1.500.000 personas se quedaron sin electricidad en el sur de Luisiana, un servicio que, según el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, no se recuperará en al menos dos semanas. Ahora, pasado el susto, la principal preocupación de las autoridades es que los ciudadanos no regresen de manera precipitada. Así, el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagim, ha pedido a sus vecinos que no regresen antes del fin de semana y que esperen a que se organice la reconstrucción de la ciudad, así como a que la situación meteorológica se haya estabilizado de manera definitiva, ya que todavía hay peligros por fuertes lluvias.

No se sabe si esto se producirá en breve, ya que las Bahamas continúan bajo la presión del huracán Hanna y la costa estadounidense está a la espera de ver que pasa una vez que pase por la república Dominicana, aunque parece que su fuerza podría convertirla de nuevo en tormenta. Además, hoy recibían la noticia de una nueva amenaza, la tormenta tropical Josephine cuyo centro se encuentra muy cercano a Cabo verde, según explicó el Centro Nacional de Huracanes en Miami, quienes aseguraron que en este caso habrá que esperar a ver como va evolucionando, aunque dicen que los más probable es que en 3 días Josephine se convierta en huracán.

Por su parte, la convención republicana se ha convertido en un acto para recaudar fondos. Laura Bush y su posible sucesora Cindy McCain fueron las protagonistas de la jornada pidiendo donaciones para los afectados por Gustav. Sin embargo, hoy una vez visto que el huracán no ha causado grandes destrozos, John McCain ha decidido devolver la normalidad la reunión republicana y esta madrugada, hora española, regresaba a los debates y los discursos políticos.

El Gustav también ha estado presente en el discurso del candidato demócrata a la Presidencia estadounidense, Barack Obama, quien ha pedido apoyo en una carta para las labores que realiza la Cruz Roja para asistir a los damnificados de Gustav. "Todavía no sabemos cuál será el impacto del huracán Gustav, y esperamos con todos nuestros corazones que el daño no sea igual de grande que hace tres años", aseguró Obama.

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